8 de marzo – Día Internacional de la Mujer

… El lunes Mileva llegó a casa muy parlanchina e ilusionada. Dos días antes había sido 8 de marzo, la celebración del Día Internacional de las Mujeres, y por eso su profesor les propuso hacer algo especial ese lunes 10 de marzo.

Su madre y su padre, ya en casa, la escuchaban encantados:

Nos invitó a sentarnos cómodamente– dijo-, a cerrar los ojos y respirar profundamente tres veces seguidas para, seguidamente, hacernos una visita guiada por la imaginación a través de diferentes momentos históricos.

Tal y como contó Mileva, les habló de varios lugares en el mundo, describiendo sus paisajes y los ropajes que llevaban en ese momento las gentes del lugar. Les hizo viajar por pueblos, ciudades, bosques, selvas y desiertos, por cuevas y montañas. También les habló de entornos más cercanos como su barrio o sus casas, donde cada cual dibujó su descripción en la imaginación.

Transcurrido un rato, les invitó a pensar en diferentes personajes históricos que admiran y cuya historia conocen, evocando y visualizando aquello que tiene que ver con sus vidas.

Las siguientes clases de historia las dedicaron a compartir lo que habían imaginado y, por último, Daniel, el profesor de historia, les dijo que él también quería compartir con ellas y ellos sus conocimientos sobre distintas personas que él admiraba y que habían aportado al transcurrir de la humanidad.

Mileva volvió encantada de la clase porque el profe les habló de una mujer del siglo XIX que, como ella se llamaba Mileva, Mileva Marić, matemática y física. Les habló también de otra mujer cuyo nombre es igual que el de su amiga Cristina pero cuyo apellido es De Pizan, escritora del siglo XIV y XV y de María, como su vecina y amiga, pero esta con rango de reina, María de Castilla. Esta última instaló su tienda de campaña en medio del campo de guerra en señal de paz. Otros nombres le resultaron más exóticos, como Vandana Shiva, Rigoberta Menchú, Phoolan Devi o Julia Butterfly, la última de las cuales permaneció durante más de un año viviendo en la copa de una secuoya -un árbol milenario- para evitar que lo talaran.

Daniel también habló de su abuela Teodora, maestra que trabajó por la enseñanza mixta que fue prohibida tras la guerra civil por el franquismo y de su hermana, que, al frente de una familia monomarental, tiene un niño pequeño cuyo cuidado compagina con el empleo y que, aún así, saca tiempo para participar de vez en cuando en la asociación vecinal del barrio.

Daniel quiso celebrar de esta manera, con sus alumnas y alumnos, el Día Internacional de las Mujeres más allá del 8 de marzo, un solo día en el año. Así, les hizo caer en la cuenta de cómo habitualmente, si nos preguntan por un personaje histórico que admiremos, se habla de personajes masculinos y también muchas veces de personajes lejanos. En este punto, el profesor, con una sonrisa, les dijo que solo tenían que abrir los ojos y mirar a su alrededor para encontrar a mujeres y hombres cuya labor hace del mundo un lugar más habitable.

En este sentido –prosiguió Daniel- también hay y ha habido muchas mujeres que han aportado con su estar, con su hacer y con su sabiduría al devenir de la historia, aunque la mayor parte de las veces no se las haya reconocido y no aparezcan en los libros de texto y en los periódicos.

PARA SABER MÁS DE…

HABILITAR A LA MUJER CAMPESINA-ACABAR CON EL HAMBRE Y LA POBREZA” – lema 2012 (ONU)

Las mujeres rurales representan un papel fundamental en las economías tanto de los países en desarrollo como de los desarrollados, pues contribuyen al progreso agrícola, mejoran la seguridad alimentaria y ayudan a reducir los niveles de pobreza en sus comunidades.

Estas mujeres constituyen el 43% de la mano de obra en el campo, cifra que llega a ser del 70% en algunos lugares.

La desigualdad entre los géneros y el acceso limitado al crédito, la salud y la educación son las principales dificultades que afrontan las mujeres rurales. Se calcula, por ejemplo, que el 60% de las personas con hambre crónica son mujeres y niñas. La crisis alimentaria y la económica, junto con el cambio climático, no hacen más que agravar la situación.

Sin embargo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura estima que si las mujeres tuvieran un acceso equitativo a los fertilizantes, las semillas y las herramientas, la cantidad de personas hambrientas en el mundo se reduciría entre 100 y 150 millones.

Mensaje en el Día Internacional de la Mujer

Historia del Día de la Mujer

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